Por Janice Seinfeld

La pandemia ha acentuado las debilidades y descuidos del sistema de salud acumulados por décadas. Si bien, la falta de camas UCI y la congestión en los hospitales fue lo primero que llamó la atención, es cada vez más evidente el consenso sobre la imperiosa necesidad de fortalecer el primer nivel de atención. Antes del inicio de la pandemia, el 50% de establecimientos del primer nivel no tenía médico; ocho de cada diez tenían infraestructura inadecuada, y el 46% de los usuarios reportó estar insatisfecho con la gestión de medicamentos en las farmacias de los establecimientos del Minsa y Gobiernos regionales. El cierre temporal de estos establecimientos durante la pandemia sólo agudizó la congestión en los hospitales.

El primer nivel de atención debe ser la puerta de entrada al sistema de salud y garantizar la prestación de la mayor parte de servicios requeridos, como actividades de prevención y promoción de la salud, diagnóstico temprano y control de pacientes crónicos. Desde Propuestas del Bicentenario apostamos por fortalecer el primer nivel de atención a fin de que este resuelva el 80-85% de la demanda por servicios de salud.

Por ello, celebramos que todos los planes de gobierno coinciden precisamente en la necesidad fortalecer el primer nivel de atención. Conoce más sobre estas coincidencias en la columna de opinión de Janice Seinfeld, en La República.