Por Luis Miguel Castilla

Otorgar alivios tributarios o subsidios al precio de los combustibles como salida a un paro de transportistas no parece una buena idea. Si bien el Ministerio de Economía y Finanzas ha estado haciendo control de daños y focalizando un poco más los subsidios, esta práctica es poco sostenible por el elevado costo fiscal que representa y por el pésimo precedente que genera para otros sectores que también exigirán un trato preferencial para paliar el repunte inflacionario.

El agravante mayor ha sido la posición del Ministerio de Transportes y Comunicaciones que, desde que se inició la actual gestión presidencial, se ha parcializado a favor de los sindicatos de transportistas y ha sembrado lo que hoy cosecha. Es previsible que las huelgas y la convulsión social continúen y se proliferen a medida que las elecciones regionales se acerquen con miras a aprovecharse de una población precarizada y azuzada por segmentos del propio Gobierno.

Puede ver la entrevista completa en La Voz del 2021 de Perú21: Luis Miguel Castilla sobre paro de transportistas: “El Gobierno tiene gran dosis de responsabilidad”