Por Luis Miguel Castilla

En medio de la campaña electoral se vienen presentando las experiencias de nacionalización de recursos gasíferos y mineros de Bolivia y Ecuador como referentes a emular en nuestro país respecto al tratamiento de los recursos naturales. Sin embargo se omite clarificar que esas supuestas nacionalizaciones fueron más el producto de un marketing político que reales, que se hicieron en un contexto de boom de las materias primas y que resultaron en experiencias fallidas en ambos países. 

Las medidas adoptadas condujeron a una voracidad fiscal espectacular, prácticamente eliminaron la inversión privada en el sector y la falta de inversión pública provocó una reducción en las reservas de gas natural y petróleo. Nuestros vecinos disminuyeron una fuente de riqueza clave para su desarrollo y se la gastaron en obras de dudoso impacto social o programas sociales que hoy deben recortar. Hoy en día Ecuador está en un programa de ajuste con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y Bolivia no tiene suficiente gas para atender a futuro la demanda de Brasil. 

Estos casos son claros ejemplos de lo que el próximo gobierno debería evitar y no copiar. Conoce más sobre la experiencia de estos países en la columna de opinión de Luis Miguel Castilla.