Por Luis Miguel Castilla

La reciente tregua alcanzada por el Gobierno que evita una nueva paralización del proyecto minero Las Bambas no resuelve los problemas de fondo y sólo se gana tiempo. Hay 3 salidas para evitar nuevos bloqueos del corredor minero del sur, sin embargo estas no serán posibles en el corto plazo.

Primero, resolver el entrampamiento generado por la categorización del corredor como vía nacional ya que esto no permite la compensación a todas las comunidades a lo largo del corredor. La derogatoria de la resolución del MTC está judicializada y esto no se resolverá pronto. Segundo, asfaltar más de 300 km de la vía para reducir la afectación ambiental a la que está sujeta diversas comunidades. Esto requiere tiempo, presupuesto y voluntad política. Tercero, acelerar el cierre de brechas a servicios básicos en jurisdicciones que pese a haber recibido canon han sido incapaces de ejecutarlo con efectividad.

Sin perjuicio de lo anterior, lo que sí está en manos de las autoridades es preservar el libre tránsito de la vía haciendo cumplir la ley y potenciar la capacidad y presencia de la PCM y otras dependencias públicas en el terreno. Esto demandará que se priorice y despolitice la atención de este conflicto, evitando extorsionar a la empresa. A su vez, la empresa tiene que cumplir con todas las exigencias ambientales y continuar trabajando con las comunidades para acelerar los beneficios de la explotación de la mina. La importancia de este caso radica en la dimensión del proyecto y su gran impacto en la economía regional y nacional y la manera como se resuelva marcará la pauta del manejo de conflictos sociales en este Gobierno.

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