Por Janice Seinfeld
En el Perú, la anemia afecta al 42.8% de la población, con cifras alarmantes en regiones como Puno (70.4%) y Loreto (58.1%), impactando sobre todo a niños, adolescentes y mujeres en edad fértil. Esta deficiencia de hierro compromete el desarrollo físico, emocional e intelectual, perpetuando la pobreza. En Cajamarca, donde la anemia se redujo de 48.5% a 34.9% entre 2014 y 2023, según el Observatorio del Bicentenario, se implementará un piloto con inversión privada vía Obras por Impuestos (OxI) para mejorar infraestructura y atención sanitaria. Sin embargo, es clave incluir acceso a agua potable para garantizar su efectividad. A esto se suma la preocupación por la reducción del presupuesto del Minsa para prevención y tratamiento en 2025, una decisión que pone en riesgo el derecho de miles de niños a un desarrollo pleno.
Lee aquí su columna publicada en El Tiempo (Piura):