Por Luis Miguel Castilla
 

La reciente Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) 2024 en Arequipa evidenció la persistencia de desafíos estructurales en el Perú, como la necesidad de mejorar la calidad de los servicios estatales, enfrentar la inseguridad ciudadana y combatir la corrupción. Sin embargo, destacó por la ausencia de autoridades de alto nivel y reflejó la falta de diálogo entre el sector público y el empresarial. A pesar de ello, se lograron acuerdos importantes, como el compromiso de cámaras regionales para impulsar inversiones por más de S/ 40,000 millones en sectores clave, lo que podría reactivar el crecimiento regional si se toman decisiones rápidas y con voluntad política. 

Lee aquí su columna publicada en Diario El Pueblo (Arequipa):