Por Cristián Segovia
 

El derrame de petróleo en Lobitos por parte de Petroperú ha sido manejado de forma deficiente, minimizando sus consecuencias y omitiendo planes adecuados de gestión de riesgo. A pesar de la sanción impuesta a la empresa, aún no se ha actualizado la cantidad real de petróleo derramado. La falta de seriedad en la respuesta ante esta crisis es preocupante, especialmente considerando el impacto en la pesca y el turismo en Piura. Además, el recorte del presupuesto este año para la vigilancia y remediación ambiental, comparado con el año anterior, refleja la indiferencia de las autoridades ante los daños a largo plazo. Es urgente mejorar las acciones de prevención y respuesta ante emergencias. 

Lee aquí su columna publicada en El Tiempo (Piura):