Por Cristián Segovia
La minería ilegal en Cajamarca sigue en aumento, impulsada por el alto precio del oro y la ineficacia del proceso de formalización. A pesar de operativos recientes, la producción formal cayó 40% desde 2020, y la inversión minera se redujo en 51.5% en un año. Esto impacta las finanzas regionales: en 2024, el gobierno regional y los gobiernos locales recibieron 185 millones de soles menos en canon y regalías en comparación con hace 10 años, afectando sectores clave como educación y saneamiento. Mientras tanto, la ampliación del Reinfo hasta junio de 2025 sigue favoreciendo la informalidad en lugar de combatirla.
Lee aquí su columna publicada en El Clarín (Cajamarca):