Por Luis Miguel Castilla
Es crucial que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) tenga claro que la tarea prioritaria es recomponer las finanzas públicas e iniciar un proceso de consolidación fiscal, es decir, acortar el déficit y converger a la regla fiscal, que para este año tiene un tope de 2% del PBI. Eso significa que el esfuerzo es de 1.7% del PBI, cerca de S/ 20.000 millones entre la generación de mayores ingresos tributarios y la reducción del gasto público. En este esfuerzo, iniciar la racionalización de los esquemas tributarios preferenciales tiene que comenzar. Esto quiere decir que inafectaciones, exoneraciones y esquemas promocionales deben tener plena justificación técnica y corroboración de beneficios, como lo establece el propio Código Tributario (norma VII, inciso g).
Señales contradictorias de la nueva gestión
Las señales iniciales que ha dado la nueva gestión son de extender gastos tributarios, como la derogación de la norma que eliminaba gradualmente el drawback o ser permeable a los pedidos empresariales de tratamientos tributarios preferenciales. Esto colisiona con la necesidad de aumentar los ingresos fiscales.
El impacto del drawback en la recaudación fiscal
El drawback es el régimen aduanero que permite obtener la devolución de un porcentaje del valor FOB (saldo a favor del beneficiario) gracias a la restitución total o parcial de los derechos arancelarios que hayan gravado la importación de insumos que son incorporados o consumidos en la producción de los bienes exportados. Desde 2019 hasta 2024, la tasa del drawback es del 3% y el fisco deja de recaudar S/ 1,200 millones todos los años. Este beneficio significa la transferencia de recursos del fisco a las empresas exportadoras y es un subsidio ciego a sus márgenes.
Costo de oportunidad y falta de justificación técnica
No hay justificación técnica de que este mecanismo sea la forma más apropiada de ganar competitividad, y sí hay un costo de oportunidad de los recursos públicos. De hecho, lo que se deja de recaudar cada año representa el 100% de los recursos del programa Juntos. Dicho programa atiende a 731,818 familias, conformadas por más de 1.5 millones de peruanos que acceden a los servicios de salud y educación en distritos de manera focalizada.
Responsabilidad fiscal y credibilidad del MEF
Si bien resulta positiva la actitud de apertura mostrada por el MEF ante la problemática empresarial, esto no debe ser utilizado para perpetuar esquemas mercantilistas que distorsionan y generan elevados costos de oportunidad. La tarea es ser mucho más responsable con el fisco para retomar la credibilidad perdida en el manejo de nuestras finanzas públicas.
Lee aquí su opinión publicada en Gestión: