Por Luis Miguel Castilla
Aunque era previsible que el presidente Trump cumpliera su promesa de aplicar aranceles a sus principales socios comerciales (especialmente a aquellos con un superávit comercial con EE.UU.), finalmente decidió castigar a la mayoría de los países del mundo con mayores aranceles “recíprocos”, incluido nuestro país. Algunas exclusiones, por el momento, incluyen a Canadá y México, hasta que se defina el futuro de ese bloque comercial, y a Rusia, por ejemplo. En breve, las exportaciones peruanas a Estados Unidos tendrán que pagar un impuesto del 10% para ingresar a ese mercado. Esto afectará el flujo comercial de nuestro país de manera acotada, al menos inicialmente.
Falta de reciprocidad en la medida impuesta por EE.UU.
No hay nada de reciprocidad en esta medida unilateral, ya que nuestro comercio bilateral no paga aranceles al estar amparado por el TLC vigente desde hace 16 años. Nuestro país no manipula su moneda subvaluándola ni impone barreras para-arancelarias a las importaciones estadounidenses. El Perú tiene uno de los aranceles promedio más bajos de la región, de alrededor del 2.5%.
Violación del TLC y sus posibles consecuencias para el Perú
El gobierno de Trump se ha valido de una antigua ley de emergencias económicas para desconocer los alcances del TLC vigente, violando un acuerdo internacional ratificado por los congresos de ambos países. Para aplicar medidas de retaliación, el gobierno peruano tendría que invocar la caducidad del TLC, lo que no parecería conveniente, ya que afectaría el costo de las importaciones provenientes de EE.UU., perjudicando a nuestros consumidores y empresas.
Exportaciones peruanas más afectadas y el impacto económico estimado
El Perú exporta alrededor de US$ 10,000 millones a EE.UU., siendo los productos agroindustriales (arándanos, uvas de mesa, espárragos) los más afectados, pues representan más del 30% de nuestras ventas a ese mercado. Le siguen las exportaciones mineras (oro, cátodos de cobre, estaño, fosfatos) y las confecciones y textiles. Aunque aún es prematuro estimar el impacto total, se calcula que el costo económico alcanzaría entre US$ 750 y 1,000 millones.
Diversificación comercial: una oportunidad para mitigar el impacto
Afortunadamente, el Perú tiene una canasta de socios comerciales diversificada (el 85% de nuestras exportaciones va a otros países) y cuenta con una de las redes de acuerdos comerciales más importantes. Esto permitirá redirigir parte de nuestro comercio a otros mercados, eventualmente. Este factor ayudará a mitigar el impacto en nuestro país, que sería acotado.
Riesgos globales: recesión e inflación en el panorama internacional
Sin embargo, el mayor problema es que el escenario internacional se ha deteriorado significativamente, y las probabilidades de que el mundo entre en una recesión han aumentado considerablemente. Peor aún, las presiones inflacionarias han comenzado a subir, tal como lo alertó recientemente la Reserva Federal. Los pronósticos indican que una desaceleración podría convertirse en una recesión global, dependiendo de las represalias que tomen otros países afectados. El mayor impacto adverso para el Perú vendría de una eventual caída del precio de los commodities que exportamos debido a una menor demanda internacional.
Mira su entrevista completa en Latina Noticas aquí: