Por Melany Ferreyra
 

En Piura, la inseguridad ciudadana se mantiene como la principal preocupación por segundo año consecutivo, según la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho). A pesar de que uno de cada cuatro piuranos fue víctima de un delito en zonas urbanas durante el primer semestre de 2024, el número de denuncias sigue siendo bajo, con apenas 161 por cada 10 mil habitantes, lo que evidencia un fuerte subreporte. La extorsión, en particular, ha mostrado un crecimiento alarmante, pero suele ser poco denunciada por temor a represalias. La desconfianza en la Policía Nacional, alimentada por prácticas irregulares como la solicitud de “retribuciones” —reportada por el 16.1% de quienes hicieron trámites en 2024— y la percepción de que denunciar es inútil (40.3%), reflejan un sistema debilitado. Frente a este panorama, urge una respuesta estructural del Estado, más allá del Ministerio del Interior, y autoridades verdaderamente comprometidas con el bienestar ciudadano. 

Lee aquí su columna publicada en El Tiempo (Piura):