Por Luis Miguel Castilla
El discurso de la presidenta Dina Boluarte por Fiestas Patrias fue extenso pero carente de conexión con las principales preocupaciones del país, al omitir propuestas claras frente a la inseguridad ciudadana y el avance de economías ilegales como la minería informal. Esta omisión refuerza la percepción de un Gobierno reactivo y sin control estratégico del territorio. En contraste, se anunciaron ambiciosos proyectos de inversión pública, como la Longitudinal de la Sierra y la nueva Carretera Central, así como la masificación del gas natural en Junín y otras regiones. Aunque estas iniciativas podrían mejorar la competitividad y calidad de vida, su éxito dependerá de una firme voluntad política y del cumplimiento efectivo de plazos y presupuestos.
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