Por Luis Miguel Castilla

Un mayor dinamismo del turismo puede contribuir significativamente al desarrollo del Perú al generar divisas, empleo y atraer inversiones. Además, impulsa el crecimiento económico, promueve el desarrollo regional y la inclusión social, especialmente en zonas rurales. También fomenta la conservación del patrimonio cultural y natural, fortalece la identidad cultural y estimula el emprendimiento. Sin embargo, para que su impacto sea sostenible, es necesario planificar adecuadamente y mejorar la infraestructura turística. 

Un motor económico aún desaprovechado 

Entrando al cuarto mes de operación del nuevo aeropuerto Jorge Chávez, vale preguntarse por qué el turismo internacional que llega al país no ha logrado consolidarse como motor robusto de desarrollo económico al nivel de otros países con potencial turístico similar. Esto responde, en parte, a la crisis de inseguridad y a la percepción internacional negativa. La percepción de crisis política recurrente que hemos vivido en los últimos años genera desconfianza en los mercados internacionales. 

Infraestructura y conectividad insuficientes 

Además, carecemos de una visión a largo plazo y nuestra infraestructura turística es deficiente. La conectividad aérea es limitada (hay pocas rutas internacionales directas fuera de Lima); la infraestructura vial es precaria en muchas regiones con alto potencial turístico; y contamos con una limitada oferta hotelera de calidad fuera de Lima y Cusco. Esto ha conducido a una dependencia excesiva del turismo cultural y de Machu Picchu, así como a una mala gestión de la experiencia del visitante (por ejemplo, los boletos). 

Fortalecer la institucionalidad y la gestión 

Para cambiar esta situación, urge fortalecer la institucionalidad del sector con presupuesto suficiente y equipos técnicos estables. Más importante aún, se debe mejorar la conectividad aérea y terrestre. Esto pasa por incentivar la apertura de nuevas rutas aéreas internacionales directas a regiones y mejorar carreteras y accesos turísticos clave con inversión público-privada. 

Simplificación y seguridad para el visitante 

Asimismo, es necesario simplificar la experiencia del visitante. Un ejemplo es digitalizar y facilitar la compra de entradas a sitios arqueológicos, especialmente Machu Picchu. Por último, es indispensable fortalecer la seguridad turística y la atención al cliente en los principales destinos. 

Impacto económico y proyecciones de crecimiento 

El impacto económico no es menor. A corto plazo, el turismo podría generar más de 1.1 millones de empleos y contribuir a un fuerte aumento tanto en el gasto interno como internacional. A mediano y largo plazo (en diez años), el sector seguiría consolidándose, superando los US$ 34 mil millones en aporte económico, representando más del 8% del PBI y generando casi 1.4 millones de empleos. 

Convertir al Perú en potencia turística global 

El Perú tiene todo para ser una potencia turística global, pero necesita un liderazgo fuerte, visión a largo plazo y ejecución efectiva. La diversificación, profesionalización y promoción inteligente del turismo receptivo son claves para convertir al turismo en un pilar de desarrollo sostenible y descentralizado. El tiempo para actuar es ahora. 

Descubre más en el informe de Videnza Instituto publicado en Gestión: